Material de Comunidades mundo mujer®
Formación para la acción
En mi proceso de crecimiento y desarrollo,
voy descubriendo mis fortalezas y debilidades, y qué es Fortaleza ? es
el desempeño casi perfecto de una actividad, aquello que puedo realizar una
y otra vez con alegría y éxito.
Existen tres elementos que se combinan para crear tus
fortalezas, son la materia prima necesaria para
desarrollarlas:
Los talentos, que son los patrones de
pensamiento.
El conocimiento, consta de los hechos y
lecciones aprendidas.
Las destrezas, son los pasos de una
actividad.
La prueba de fuego de una fortaleza es
que pueda manifestarse consistentemente y casi a la perfección. Podemos
decir que es casi imposible desarrollar una fortaleza sin un talento adyacente.
Todos los días se deben de tomar decisiones y naturalmente las que salen más
instintivamente provienen de tus talentos. El talento deja huella, es algo que está marcado a fuego
en nuestro ser y no podemos cambiarlo o modificarlo, ya que está en la
estructura de nuestros enlaces neuronales que se han formado desde la gestación
y hasta que cumplimos aproximadamente los 3 años de vida; a partir de ese
momento los 5 talentos dominantes se han establecido firmemente y regirán sobre
los demás, opacándolos, relegándolos hasta prácticamente desaparecerlos de
nuestro ser.
Así que descubrir cuáles son nuestros talentos es una
tarea sencilla, solo debemos observar aquellas cosas que más disfrutamos, las
cosas que incluso pagaríamos para que nos dejen hacerlas, ahí es donde
descubriremos nuestro talento.
Obstáculos que me impiden desarrollar mis fortalezas:
Existe un solo obstáculo, la propia renuencia. Esto pasa porque las
personas prefieren trabajar sus debilidades a sus fortalezas. Varios
temores fundamentales:
Temor a las debilidades: estamos fijados en las debilidades, inclusive arrastramos estos
desde nuestra educación o crianza.
Temor al fracaso: por esto optamos a no correr riesgos, no todos los fracasos son
iguales unos son más fáciles de llevar que otros. Los más dañinos son los que
sufrimos cuando apostamos a una de nuestras fortalezas.
Temor de reconocer al verdadero yo: uno no quiere investigar a fondo sus fortalezas simplemente porque
no crea que su Yo verdadero sea algo fuera de lo común o extraordinario.
No es lo mismo ver el cuadro de afuera que cuando se está dentro del marco, uno
no sabe exactamente de sus aptitudes pues es algo que le sale
naturalmente.
No es aconsejable olvidarse de las debilidades, sino buscar la forma de
manejarlas. Si después de adquirir los conocimientos y las destrezas que crees
necesitaras en tu desempeño cotidiano, sigue siendo regular, entonces, el
ingrediente faltante debe ser un talento. Por eso se debe de dejar de perder el
tiempo tratando de estudiar cómo alcanzar la excelencia y comenzar a aplicar una
estrategia más creativa.
Algunas estrategias para manejar una debilidad de talento.
Neutralizar, diseñar un sistema sencillo de apoyo para neutralizar esa debilidad.
Diseñar un sistema de apoyo, puede encontrarse en alguna de tus fortalezas.
Apóyate en uno de tus talentos
fuertes para sofocar tu debilidad, reconoce otros talentos que pueden
servirte para manejarlas. Busca un
complemento, reconoce tus imperfecciones y solicita ayuda.
Sencillamente abandona la debilidad,
a veces perdemos tiempo tratando de aprender cosas que no necesitamos
aprender.
Los talentos de cada persona son permanentes y
únicos.
El mayor potencial que tiene una persona para crecer
está en aquellos campos donde sus fortalezas son
mayores.
La verdadera tragedia de la vida no es carecer de
fortalezas suficientes;
es no llegar a utilizar las que ya tienes