No es fácil
poder transmitir lo que ES Mundomujer, sobre todo al recordar el momento en que
yo estaba en "la búsqueda" de algo especial y una amiga me invitó a
conocer a este maravilloso grupo de mujeres. Tratando de entender mejor, me
acuerdo de haber escrito muchas veces a Carmen Gloria y Anita, e incluso
habernos juntado a un café, para que me explicaran en qué consistía esto de
reunirse una vez al mes.
Entré aún con mucha curiosidad, y debo decir que
también con cierto prejuicio, de encontrar una especie de "terapia de
grupo" de mujeres solas.... me equivoqué rotundamente! Detrás de cada
comunidad hay un grupo de mujeres felices, choras, sólidas, fuertes, que tienen
mucho para entregar y que están, al igual que yo, buscando encontrar la "mejor
versión de sí mismas".
Cualquier cosa que uno les pueda tratar de
transmitir no logra reflejar el aporte que Mundomujer ha significado para mí.
Cada reunión enriquece, aporta, te hace
cuestionarte muchas cosas... de una manera muy entretenida y profesional Carmen
Gloria y Anita logran llevarnos por distintos terrenos, y siempre SIEMPRE el
balance al final de la reunión es positivo.
Me atrevería a decir incluso que es una tarde
casi "mágica", en que el tiempo y el espacio son sólo para ti; el
tiempo afuera se detiene, y te metes en áreas a veces desconocidas, analizando
temas que no caben en la rutina del día a día. Es permitirse "sacar la
pata del acelerador" y compartir una mesa, a veces con muchas alegrías y
logros, a veces con penas o preocupaciones, pero siempre en el respeto,
tolerancia y confidencialidad.
Después de dos años en Mundomujer mi expectativa
está más que cumplida: a pesar que por las ocupaciones de la familia y trabajo
siempre cuesta destinar esa tarde, lo vivido y ganado no tiene precio y bien
vale la pena el esfuerzo. He aprendido mejor que nunca a que hay muchos
distintos puntos de vista, muchas visiones para una misma situación; he
aprendido a ser más tolerante, he aprendido a hablar menos y escuchar más; he
reforzado el hecho de que ver el lado positivo de las cosas ayuda a encontrar
la oportunidad que hay detrás de cada problema.
Finalmente
puedo decir que la retribución en lo personal, y hacia quienes me rodean ha
sido enorme: no se trata que uno va a cambiar el mundo, pero sí al menos aporta
un granito de arena para tratar de vivir en un “mundo mejor”, partiendo por uno
mismo, y los más cercanos, como son nuestra familia y amigos.
Muchas gracias
Anita y Carmen Gloria por esta oportunidad!!!
Sandra